Fuente: Educaweb
La OCDE ha presentado una nueva edición de su informe anual Panorama de la Educación, que incluye información sobre el sistema educativo de los 34 estados miembros e esta organización y de 8 países que forman parte del G20. Una de las principales conclusiones que puede extraerse es que el 24,4 % de los jóvenes españoles de 15 a 29 años son ni-nis, es decir, ni trabajan ni se están formando en la actualidad. Según la OCDE, esta cifra no ha parado de aumentar desde 2008, cuando la situación afectaba al 16,8% de los jóvenes.
El informe también analiza las tasas de desempleo en función de la formación y muestra que los índices de paro en el Estado español están por encima de la media de la OCDE en todos los niveles educativos. En concreto, entre 2008 y 2011, la tasa de desempleo creció del 13,2% al 26,4% entre quienes sólo estudiaron la ESO (la media de la OCDE, del 8,8 % al 12,6 %), del 9,3 % al 19,2 % entre quienes tienen bachillerato o FP de grado medio (del 4,9 % al 7,3 % en la OCDE) y del 5,8 % al 11,6 % entre los titulados superiores (la media OCDE, del 3,3 % al 4,8 %). El informe concluye de forma determinante que cuanta más formación, menos riesgo de desempleo. En este
En cuanto al nivel educativo, el estudio muestra que España tiene un 46% de la población entre 25 y 64 años con educación obligatoria o menos, 20 puntos por encima de los países desarrollados. Además sólo el 8,4% de la población adulta tiene estudios de ciclo formativo de medio, mientras que la media de los países de la OCDE se sitúa en el 33,5%.
La OCDE reclama al Estado que se lleven a cabo medidas para desarrollar la Formación Profesional como estrategia para reducir el paro juvenil, comparando la situación en nuestro país con la de otros como Alemania, que con un 55,8% de titulados de grado medio, ofrece una variada oferta de FP.
El estudio también muestra la situación de la movilidad estudiantil y destaca que España no logra atraer talento internacional. Mientras que la media de la OCDE en cuanto a estudiantes universitarios internacionales es del 7,1%, en el Estado, solo el 2% de los estudiantes en las facultades provienen de otros países.
Por último, el informe también muestra la inversión de los gobiernos en educación y la ratio de profesor por alumno. En este sentido, los gastos por alumno en España son muy parecidos a la media de la OCDE en todos los niveles educativos. Sin embargo, el gasto de nuestro país en instituciones educativas como porcentaje del PIB fue inferior a la media de la OCDE (5,6% y 6,3%, respectivamente).
Otro dato positivo es que, antes de los recortes del Gobierno en educación, los salarios de los docentes eran más altos que la media de la OCDE. Además, la ratio de docentes en la ESO es de 10,3 alumnos por cada profesor, mientras que la media de la OCDE se sitúa en 13,4.
Formación
domingo, 1 de septiembre de 2013
Dos tercios de los españoles ni habla ni escribe en inglés
Fuente: Qué!
Dos tercios de los españoles admite que no sabe ni hablar ni escribir en inglés, mientras que el 7% dice que sólo lo lee y el 6,4% que sólo lo escribe, según los datos del último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), correspondiente al mes de febrero.
Por el contrario, el 23% de los encuestados asegura que es capaz de hablar y escribir en inglés. Uno de cada cuatro encuestados reconoce que en algún momento de su vida laboral o en sus estudios se ha sentido perjudicado por no hablar un idioma. La encuesta, realizada a partir de 2.491 entrevistas, muestra asimismo que el 8,8% de los españoles domina el francés, el 1,6% el alemán, el 1,4% el italiano y el 1,2% el portugués.
El informe refleja que sólo el 8,3% de los españoles está estudiando un idioma extranjero, de los cuales la mayoría está aprendiendo inglés (68,4%), seguido del francés (7,8%), alemán (5,3%), italiano (3,9%), portugués (2,4%), Chino y Arabe (1,9%). La mitad de las personas que está estudiando un idioma asegura que lo hace porque lo necesita para su trabajo, mientras que un tercio afirma que "le gusta aprender idiomas".
SIN INTERÉS POR APRENDER
Por otro lado, la mitad de los españoles manifiesta que, si tuviera la oportunidad, aprendería inglés, pero el 26,5 dice que no quiere aprender ningún idioma. De las personas que dicen querer conocer otros idiomas, la mayoría es porque le gusta saber idiomas, así como para poder viajar a otros países y para promocionarse en su trabajo.
Preguntados por la importancia que le dan los españoles al conocimiento de lenguas extranjeras, la mitad dice que es muy importante y el 40% que es bastante importante. Sólo el 7% manifiesta que es poco o nada importante.
Además, la mitad de los encuestados asegura que ahora se le da mucha o bastante importancia en el sistema educativo español al estudio de idiomas y ocho de cada diez asegura que cuando ellos tenían 10 ó 12 años se le daba poca o ninguna importancia a este tema. En esta misma línea, los encuestados afirman que ha aumentado la importancia que se le da a los idiomas a la hora de encontrar trabajo.
En cuanto a la calidad de la enseñanza que reciben hoy en día los alumnos en esta materia, el 37,6% dice que es buena, el 23,5% asegura que es regular y el 16% indica que mala. Eso sí, tres cuartas partes de los encuestados coinciden en señalar que la enseñanza de los idiomas debe empezar en Educación Infantil/Preescolar.
Las finanzas continúan pegando fuerte
Fuente: El país
Los másteres en finanzas en España viven un momento dulce. A pesar de la complicada realidad económica del país, este tipo de programas está creciendo en los últimos años, tanto en calidad como en reconocimiento. “El mundo de las finanzas cada vez está más presente, y por eso se necesitan más profesionales preparados”, razona Jordi Fabregat, director del Executive Master en Finanzas de ESADE. Fabregat coincide con Bárbara Huerta, subdirectora de los programas del IE, en que la demanda creciente exige una preparación “más específica y especializada”. Huerta ha constatado un crecimiento “espectacular” de la demanda de educación financiera en los últimos años.
Ese mayor peso del sector financiero en la economía —ya supone entre el 15% y el 20% del PIB mundial— en plena crisis provoca una cierta paradoja. Por un lado, la incertidumbre laboral empuja a muchos profesionales a especializarse y profundizar en su formación. “Ante la dificultad de encontrar un trabajo, los recién licenciados cada vez apuestan más por los estudios”, observa Mónica Guardado, directora de la Escuela de Finanzas Aplicadas de AFI. Además, las altas cifras de colocación y las condiciones que ofrecen muchos de los empleos a los que dan acceso estos programas —los empleados del sector financiero cobran cerca de tres veces el salario medio— se convierten, en palabras de Huerta, en “un gran aliciente” para los alumnos. En el caso de los másteres para recién licenciados, la reforma universitaria en el proceso de Bolonia también juega a favor de estos estudios. “Alguien que solo tenga un graduado tiene difícil encontrar algo hoy día”, apunta Guardado.
Pero, por otra parte, señala Fabregat, las empresas están menos dispuestas a financiar los programas de sus empleados o a concederles permisos laborales para cursarlos. Y también hay menos gente en condiciones de pagar las matrículas, que van desde 14.000 hasta 40.200 euros. “En ESADE hemos tenido que ajustar los precios”, reconoce Fabregat. Guardado confirma que en la escuela de AFI también han tenido que flexibilizar los precios y la forma de pago. En el IE, en cambio, se muestran más firmes. “Somos conscientes de la situación económica, pero tenemos claro que necesitamos un buen producto”, zanja Huerta.
El ranking anual de los mejores másteres en Finanzas del mundo que publica el diario británico Financial Times ha destacado los de IE Business School y ESADE en tercer y quinto lugar, respectivamente.
Todas las escuelas tienen claro que tienen que mantenerse al día y renovar sus contenidos año a año para adaptarse a los cambios regulatorios y a lo que piden las empresas. “Hay que revisar todo a fondo para estar al día”, explica Fabregat.
Dentro de ese proceso de actualización —“obligatorio”, para el profesor de ESADE—, las escuelas preparan distintas novedades para completar su oferta.
En el IE, por ejemplo, han optado por profundizar en la visión práctica de sus programas, que —en palabras de Huerta— han sufrido desde 2006 una “cuasirrevolución” en este sentido. El examen final será mucho más práctico, y entre las tareas de los alumnos estarán análisis de Bolsa para compañías específicas, investigar líneas de innovación financiera o hacer de “financieros sin fronteras”. Es decir, desarrollar proyectos de microfinanzas sin ánimo de lucro en países como Ghana, como una forma de casar la “conciencia social con lo que hacemos, que son las finanzas”, explica la subdirectora.
En ESADE, una recién llegada a la clasificación del Financial Times, tampoco olvidan que es necesario aportar “una dimensión ética”, especialmente con la polémica que ha rodeado a los financieros en los últimos años. Para ofrecer una formación “más amplia”, han apostado por dividir todos sus programas —no solo los de finanzas— en bloques, de manera que haya un bloque común para todos los alumnos de la escuela y luego otro específico de la materia que se cursa. “Creemos que esta mezcla enriquece mucho a todos los alumnos, sin afectar al alto nivel de especialización en finanzas”, razona Fabregat.
A la hora de explicar las razones que han llevado al reconocimiento internacional del nivel de las escuelas españolas, la unanimidad es total: además de estar al día, internacionalizarse u ofrecer una formación lo más práctica posible, la excelencia del profesorado es la clave. “Tenemos unos docentes excelentes, tanto académica como profesionalmente hablando”, asegura Huerta. Y Fabregat y Guardado tampoco escatiman elogios hacia sus profesores. “La visión práctica que aportan al ser profesionales de las finanzas es importantísima”, resume la directora de la escuela de AFI. “Pueden ver qué se necesita en el mercado en cada momento y adaptar sus enseñanzas inmediatamente”, remata Fabregat. La profesora del IE añade que también es necesario tener buenos alumnos y que, por ello, el proceso de admisión es muy exigente. Alumnos y profesores hacen que crezca el nivel de las escuelas. Huerta se congratula de ver que se las compara con algunas de las más prestigiosas del mundo. En opinión de Fabregat, esto redunda en beneficio de todas. “Que haya competencia nos obliga a esforzarnos más y eleva el nivel de todos los centros y programas”, afirma.
Una amplia oferta que sigue creciendo
- IE Business School. El Master in Finance, en inglés y a tiempo completo, se dirige principalmente a recién licenciados. El Master in Advanced Finance, también en inglés y a tiempo completo, está orientado a personas con más experiencia (seis años de media), mientras que el Master in Global Finance, con un formato a tiempo partido, busca profesionales veteranos, con una media de 34 años de edad y 10 de experiencia. La oferta de la escuela se completa con un Executive Master en Finanzas, en castellano, también dirigido a profesionales que se encuentren trabajando. Los precios van desde los 30.200 euros del Master Executive hasta los 40.200 del Master in Advanced Finance.
- ESADE. En la Business School de ESADE también tienen la triple oferta. Un máster en inglés dirigido a recién graduados (24.500 euros); uno en formato executive, en castellano e inglés, para profesionales con experiencia (22.300 euros), y otro, Executive in Corporate Finance, al mismo precio.
- Instituto de Estudios Bursátiles (IEB). El Master in International Finance del IEB, con un coste de matrícula de 35.000 euros, se imparte íntegramente en inglés. El centro también oferta otros programas especializados en Corporate Finance o Auditoría Financiera.
- Escuela de Finanzas Aplicadas de AFI. La escuela ofrece un máster en Finanzas Cuantitativas, en castellano, con un coste de 20.000 euros. También en castellano se oferta el modelo Executive, impartido los fines de semana y dirigido a profesionales en activo (14.000 euros).
Suscribirse a:
Entradas (Atom)